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El vivir con una discapacidad psicosocial severa, siempre es, emocionalmente estresante. Pero la enfermedad en sí misma, se ve comúnmente empeorada, por los sentimientos de aislamiento justificados en el enfermo; sentimientos de temor y de vergüenza que pueden ser muy difíciles de transmitir a otras personas, aun a aquéllos que puedan ser de ayuda.
Aunque las terapias tradicionales de plática y de medicamentos juegan un rol integral en el proceso de rehabilitación, el uso de algunas terapias no tradicionales, para identificar y dirigir las tribulaciones del enfermo mental, han estado ganando firme legitimidad, dentro de las comunidades de salud mental/médica. Un método no tradicional de tratamiento – terapia de baile/movimiento (DMT sus siglas en inglés) – ha estado probando ser, una herramienta poderosa que puede ayudar al manejo de problemas de salud mental, incluyendo esquizofrenia y desorden bipolar.
¿Qué es la Terapia de Baile/Movimiento?
La definición de DMT, como la define la Asociación Americana de Terapia de Baile (ADTA sus siglas en inglés) es “el uso psicoterapéutico del movimiento como un proceso que añade la integración emocional, cognitiva, social y física del individuo.”
Esta definición procede de una creencia reforzada sobre que el cuerpo y la mente están interrelacionados y que, el estado mental de un individuo se refleja en la manera en que él ó ella se mueve. El movimiento es, por lo tanto, una señal no verbal, que permite al individuo expresar ó confrontar, en lo más íntimo, pensamientos y sentimientos, algunas de las veces, subconscientes. El expresar esas emociones a través de movimientos puede permitir los individuos, deshacerse de barreras mentales que pudieron habérseles prevenido, llevar vidas psicológicamente saludables.
La DMT se ha aplicado a un amplio rango de aflicciones – no sólo desórdenes mentales severos. Se puede utilizar, por ejemplo, para tratar a individuos con desórdenes de alimentación, víctimas de violencia intrafamliar, abuso de niños, familias disfucionales, personas sin hogar, autistas, ancianos y a fármaco-dependientes. Y, despacio, la terapia se está uniendo a la vía principal del tratamiento de enfermedades físicas crónicas, tales como: enfermedades cardiovasculares, hipertensión, dolor crónico, artritis y cáncer de máma. Los terapeutas han presentado un número de teorías diferentes, sobre cómo trabaja exactamente la DMT, pero el proceso, claramente involucra alguna interrelación de ambos componentes: mentales y físicos.
Físicamente, el baile es una forma de ejercicio y además, mejora la circulación, el tono muscular, el equilibrio y la coordinación. Como ejercicio, el baile lleva a una mejor oxigenación de los tejidos, incluyendo los del cerebro, y libera SUS químicos (cerebrales), llamados endorfinas, que son conocidos por mejorar el estado de ánimo, intensificar sentimientos positivos, promover la creatividad y reducir la ansiedad y el estrés. Adicionalmente, la terapia de baile puede ser, pero no tiene que ser, una actividad social, que se lleve a cabo en un grupo establecido, involucrando el contacto físico con otros. Estos aspectos de baile pueden ayudar a un individuo a superar sentimientos de aislamiento social, a través de mejorar la interacción social y la comuinicación, a través de la aceptación y entendimiento por parte de sus iguales.
Si la DMT se realiza individualmente, ó en una sesión de grupo, depende finalmente de las necesidades del paciente. Las sesiones individuales trabajan mejor cuando se requiere un diálogo de uno a uno, para manejar asuntos emocionales personales. Las sesiones de grupo trabajan mejor, cuando se ayuda a los pacientes a superar los sentimientos de aislamiento y soledad, además de ganar la aceptación por parte de sus iguales. La terapia de grupo es esencialmente útil, para pacientes que han sufrido alguna forma de abuso y necesitan aprender a restablecer lazos con la demás gente. Cualquiera que sea el contexto, el tratamiento es siempre individualizado. Esta técnica utilizada por el terapeuta puede venir de uno, ó de una combinación de acercamientos que incluyen psicodinámica, humanística, comportamiento cognitivo, estructuras Jungian y relacionales.
Finalmente, sin embargo, la sesión de terapia es un diálogo, tanto verbal como no verbal, entre el paciente y el terapeuta. Historia Aunque nuestra cultura pudo haber llegado tarde a las posibilidades terapéuticas del baile, no debemos descartar su rol de crecimiento. Obviamente, existe algo, intrínsicamente humano, en la urgencia de expresarse a sí mismo a través del movimiento rítmico. Por doquier, cada cultura en la tierra parece incluir alguna forma de baile, ya sea por puro placer, alguna clase de ritual religioso, ó como un medio no verbal; incluso, como una comunicación altamente emocional.
Las raíces de la terapia de baile/movimiento pueden rastrearse hasta principios del siglo XX y del trabajo de la pionera de la DMT, Marian Chace. Chace fue una bailarina moderna en Washington, D.C., que comenzó enseñando baile después de terminar su carrera en la Denishawn Dance Company en 1930. Ella se dio cuenta, de que algunos de sus alumnos estaban mucho más interesados en las emociones, que lo que ellos expresaban en el baile; en los mecanismos y técnicas del baile, y por eso, ella comenzó a alentar esta forma de autoexpresión. Se regó la voz, de que los estudiantes de baile reportaban sentimientos de bienestar, después de que se descargaban mentalmente a través del baile; y los médicos se intrigaron. Ellos comenzaron a enviar a sus pacientes con Chace – muchos de ellos eran personas con enfermedades psiquiátricas. Más tarde, Chace llegó a formar parte del personal del hospital St. Elizabeth en Washington D.C y estudió en la Escuela de Psiquiatría de Washington. Mientras que estuvo en St. Elizabeth, los métodos de Chace empezaron a atraer a otros, y por los años 1950’, la terapia de baile se convirtió en una materia de serio estudio en esa instalación. En 1966, la DMT obtuvo una legitimidad aún más grande con la formación de la Asociación Americana de Terapia de Baile (ADTA sus siglas en inglés) cuando Marian Chace, fungió adecuadamente como presidente. Hoy, la ADTA trabaja para promover los altos estándares de la educación y la práctica de campo. Mantiene un registro de terapeutas de baile/movimiento, quienes deben cumplir con estrictos estándares de educación y práctica clínica. Adicionalmente, la asociación ha creado un código de ética, y ha publicado investigación y trabajo escolar, a través de publicaciones, en el Periódico Americano de Terapia de Baile, fundado por el Fondo en Memoria de Marian Chace. Los miembros de esta asociación han crecido desde sus 73 miembros originales en 15 estados, hasta 1200 miembros a lo largo de 46 estados y 20 países extranjeros.
Cómo Trabajan las Sesiones
Se les dice a los pacientes que deben utilizar ropa suelta y cómoda para la sesión. Una vez ahí, el terapeuta platica con el paciente sobre los objetivos del tratamiento. Algunas veces se utiliza música – sin embargo otras no, ésto si es que el terapeuta quiere que el paciente siga su propio ritmo interno, ó si siente que la música puede asociarla con recuerdos dolorosos ó traumáticos. Una herramienta que puede utilizarse es conocida como: “Reflección Enfática”. Aquí, el terapeuta se mueve con el paciente para ayudar a su expresión. Otras veces, el terapeuta actuará estríctamente como un observador, alentando al paciente a cerrar sus ojos y a moverse espontáneamente, en lo que es nombrado “Movimiento Auténtico”. El terapeuta puede platicar del movimiento con el paciente como se vaya dando ó hasta el final de la sesión. Con frecuencia, los movimientos pueden simbolizar alguna situación de dificultad o emoción que el paciente esté experimentando, y el terapeuta puede sugerir otros movimientos como contrapeso Entrenamiento y Certificación de DMT
El entrenamiento profesional de un DMT comienza al nivel de graduados, y usualmente, los terapeutas de baile tienen amplia experiencia en el baile, así como un antecedente de artes libres con algún trabajo en psicología. Los graduados de una [1] institución aprobada son idóneos para la credencial D.T.R., sus siglas en inglés (Terapia de Baile Registrada) después de 700 horas dentro de un programa interno. Después de graduados, los terapeutas de baile que hayan cumplido con las 3,640 horas de trabajo clínico supervisado, estarán adjudicados como A.D.T.R., sus siglas en inglés (Academia Registrada de Terapeutas de Baile) certificados. Únicamente un A.D.T.R.. está calificado para enseñar, supervisar internos y ejercer la práctica privada.
Actualmente, existen cinco programas DMT aprobados, a lo largo de Estados Unidos, en colegios en Pennsylvania, New Hampshire, Nueva York, Chicago [2] y Colorado.
Bibliografía y Lectura Posterior Sitios en la Web
American Dance Therapy Association – www.adta.org
National Coalition of Creative Arts Therapies Association – www.nccata.org
Gale Encyclopedia of Alternative Medicine: Dance Therapy – www.looksmart.com
The Center for Health and Healing – www.healthandhealingny.com
Thera-dance – por Katia Bachko, Dance Teacher Magazine, Octubre 2003 Dance therapy helps victims get in step with repressed feeling – by Jane E. Brody, New York Times, Octubre 22, 1995 Publicaciones Foundations of Dance/Movement Therapy: The Life and Work of Marian Chace Editado por: Susan L. Sandel, Sharon Chaiklin, and Ann Lohn Published by the Marian Chace Memorial Fund of the American Dance Therapy Association, www.adta.org Dance/Movement Therapy: A Healing Art Edición Revisada, Fran Levy, Ed.D., M.S.W., A.D.T.R. Publicado por la National Dance Association, www.aahperd.org/nda [1] Un programa aprobado es uno que ha cumplido con los estándares básicos de educación de la American Dance Therapy Association. [2] El Dance/Movement Therapy Department del Colegio Columbia en Chicago, Susan Imus, Chair, contribuyó a la investigación y redacción de este artículo. Traducción realizada por Mónica Ortiz
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